sábado, 9 de enero de 2010

gentuza

Ayer teníamos hora con la fisio, como la paquirrota no puede conducir tengo que  llevarla, uff, las cuatro de la tarde y un frioooo, no se me ocurre qué hacer en el tiempo del masaje así que me echo los apuntes de la noche anterior y así me entretengo. Ya en la sala de espera, saco los apuntes mientras iban entrado y saliendo personas unas saludan otras no, no importa, hasta que entra una tía de taitantos, taconeando, el ángulo de su barbilla con su pecho sería de unos 120º, el saludo se lo ahorra, pienso que debe ser economista. En la sala había otra tía con evidentes problemas físicos que debía conocerla y le dice "tee haaa apugntaao a ygogha?" y la otra le contesta con unas malas maneras gratuitas que no, pienso que que necesidad tiene esta tía de beberse todas las mañanas en ayunas un vaso de vinagre. Coge el móvil y llama, ella sabrá a quien y aprovecha para contarnos a todos, a todos los que estubieran a 200 m a la redonda, que se iba a la coruña y que iba a estar en madrid 5 horas para enlazar el tren y mil gilipolleces más. Espero un rato a ver si cuelga de una puta vez y puedo seguir leyendo, mientras pienso que se debe ir de congreso y claro se me ocurre el título "Los invasores del espacio (de los demás)". A la  mierda, me voy a coche a esperar a la paquirrota.
Como me ha puesto nerviosa, no me la puedo quitar de la cabeza y me doy cuenta de que cada vez me gusta menos "la gente" que me vuelto demasiado selectiva a la hora de elegir amigos, hasta el punto de que no quiero conocer a nadie, que es M. quien añade nueva gente y yo sólo ejerzo mi derecho de veto, joder me voy a tener que ampliar mi nivel de tolerancia, o no.

añadido: La manera en que trató la avinagrada a la minusválida me tocó, si alguna vez estoy en la situación de la minusválida, yo me defenderé, que se preparen las avinagradas.

miércoles, 6 de enero de 2010

Tenía que pasar

Si es que me repito más que el ajo, toda la vida diciendo lo mismo, "a mi explicamelo como si tuviera cinco años, que si no no me entero" y claro anoche llegaron los reyes y me trajeron juguetes, si si yo quería juguetes pero no para una niña pequeña y coño ¿un peluche? manda huevos.

Vamos que he dormido abrazada a blas (barrio sesamo) que la paquirrota tiene muchos dolores y no me puedo acercar.

Si es que desde que aprendí a escribir, con tres añitos, he escrito la carta y la he mandado a los reyes y como son magos pues no hay que decirle a nadie lo que has pedido. La carta de año que viene si es políticamente correcta la publicaré a ver si asi le llega que el buzón de pacheco no funciona.

sábado, 2 de enero de 2010

carbón

Ahora que se acercan los reyes espero que ninguna “inteligencia limitada” se le ocurra regalar carbón a ninguna personica de menos de 6 años, porque hay cosas que no se hacen.
Habla la voz de la experiencia, que a mi me lo hicieron y no he vuelto a abrir ningún regalo más, no, miento porque volví a abrir regalos a partir de más o menos los 30 y siempre y cuando  procedieran de alguien de la máxima confianza y esa condición sólo la ostenta actualmente ‘la pakita’.



Eh, eh, que se admiten regalos, lo único es que no tienen que ir envueltos o si lo van ha de ser con papel transparente, que se sepa lo que es.