Me levanto temprano, me pongo mis pantalones de sordomuda, echo a la pakirrota al coche y caminico para Ciudad Real, ¡anda, si está ahí mismo!, a las once, parada en las tablas de Daimiel, sorpresa para la pakirrota, ¿no se por qué lo sigo haciendo? si se de sobra que no le gustan las sorpresas, según bajamos del coche empieza a protestar, arrastrando me la llevo por uno de los circuitos señalizados, uno no, el más corto, a los 10 minutos me entran ganas de tirarla al charco, no ha dejado de protestar. Nos damos la vuelta y otra vez al coche, al parecer prefiere caminar por las calles de Ciudad Real.
A las tres cita con H.(bloguera a la que no he pedido permiso para nombrar) que nos está esperando con rita en los brazos.
Es un encanto, H. también pero Rita es más y para casa con nuestra nueva “hija”, una manchega, me acabo de dar cuenta de que es fruto del blog, vaya padre más rarito.
Directas a la veti, que se la quiere quedar, nos dice que está muy bien y que vamos a esperar unos días a que se le pase el estrés del cambio de casa para empezar a darle pastillas y pinchazos.
A casa, más contentas que pitas y cansadas, muy cansadas, Ciudad Real está más cerca para ir que para volver, nos está esperando Rojo, que es la primera vez que pasa un día solo (Indio ya no está), se le va la pinza cuando ve a Rita, es lo mejor que hemos podido hacer.
video de la llegada, que he tenido que cortar porque la pakirrota se lió a decir ordinarieces, cosa a la que no acostumbra, debió ser la flojera.
Rita ha venido enseñada y aprendida, ha hecho pipi y caca en la tierra y durante la noche en casa en periódicos, vamos, que no ha ensuciado nada. Olia bien hasta que Rojo la lavó, varias veces, pero no huele mal, simplemente huele a cachorro. Ahora mismo la tengo durmiendo sobre mi, a esta la voy a malcriar yo.

Y hablando de animales, vimos en la entrada de la parcela una culebra verde de unos 35 o 40 cm. Es muy raro ¿es posible que viniera de la tablas?
