Para variar, por la mañana al médico que hoy toca el de los ojos y nos dilatan las pupilas, bueno a mi no pero soy solidaria y como al día siguiente vuelve a tocar visita a otro médico, esta vez para una prueba de esas raras que hay que ir cansada ha tocado acostarse tarde, que es lo normal sólo que esta vez es por obligación, allí que estamos las dos tumbadas bajo las estrellas, yo que veo menos que pepe leches y la pakirrota que de normal ve muuucho pero hoy que todavía le dura la dilatación, insoportable, pero vamos a ver, que no ha habido tantas estrellas fugaces, que yo estaba mirando al mismo sitio y no veía nada, hasta que ha entrado a la casa y ah, es la mía, “una muy grande, una muy grande” mentira cochina, vamos y vamos, que me voy a quedar sin ver ninguna.
La verdad es que hemos pasado un buen rato, ella describiendo lo que veía y yo intentando verlo y claro, ha acabado dándome la risa porque por mucho que me esforzara, ni flores.
Esta noche otra vez a ver si hay más suerte con las estrellas aunque tengo que decir que si me echo unas risas daré por buena la noche.