Abuelo conduciendo un ibiza, es relevante, con abuela de copiloto, detrás de ellos pakirrota conduciendo con güertana al lado, ambos ven un sitio para aparcar, caben dos camiones holgados, es agosto hasta en mi pueblo. El abuelo comienza la maniobra marcha atrás y como hay sitio de sobra la pakirrota intenta meterse, el abuelo que la ve, piiiiiiiiii piiiiiiiiii piiiiiiiiii de manera que el señor con la marcha metida y para atrás, la pakirrota ni dentro ni fuera sin entender nada, con otro coche pegado detrás y el abuelo sigue avanzando hacia ella piiiiii piiiiii piiiiii decide quedarse quieta, que haga lo que quiera el niño. Termina de aparcar el abuelo, aparca la pakirrota y queda espacio para otro coche grande. Se baja la abuela y la pakirrota al mismo tiempo, la abuela la mira y da una rabotá, el abuelo se queda hablando solo en el coche cuando llega a su altura la pakirrota le mira, claro que podía haber pasado de mirarle pero hoy tocaba provocar, el abuelo se pone a hacer aspavientos con los brazos y le suelta “a ver si aprendemos a conducir”, la pakirrota se le queda mirando con cara de buena y le dice “ay perdone, es que no me he dado cuenta de que usted llevaba un autobús”.
viernes, 6 de agosto de 2010
martes, 3 de agosto de 2010
Momento tierra trágame
Escribiendo el post de ayer me acordé de algo que me pasó hace algo más de un año, va de enfermedades por si no queréis seguir leyendo.
Ingresada en el hospital por culpa de un bicho firmemente decidido a acabar conmigo, me ingresan desde el servicio de ginecología porque la semana anterior me habían operado ellos. Llevo cuatro días y la fiebre persiste pasa al médico por la habitación y manda que me bajen a su consulta. Allá que me llevan, la enfermera me ayuda a subirme al sitio ese tan cómodo que tienen los ginecólogos, es que voy toda cosida y me tienen que ayudar, nada, ya estoy colocada, pasa un rato, pasa un ginecólogo, buenos días y se asoma(yo hubiera preferido que no me hubiera dicho nada) pasa otro rato, pasa otro ginecólogo, también educado, buenos días y también se asoma (de verdad, es que nadie les ha dicho que no nos estamos cruzando por la calle?), le pregunta al otro ¿y esta? Es del jefe, le contesta el otro, mientras yo sigo colocada y harta de que todos los tíos que pasan me saluden y se asomen. Por fin llega “el jefe” me ve la cara de miedo y me dice, “no te preocupes que yo no te voy a hacer daño” me lee el pensamiento porque yo pienso que si llevo 20 puntos por fuera a saber los recosidos que llevaré dentro. Decido cerrar los ojos y transportarme lo más lejos posible, al buen rato de estar ahí hurgando oigo “pues no huele” abro los ojos y me veo a tres tíos olisqueándome el potorro, no me lo puedo creer, quiero desaparecer, y dice otro “no, no huele” seguro que a ellos les debió parecer cuatro o cinco segundos pero a mi me pareció una eternidad, y ya contesta el jefe ”pues eso es que la infección no es nuestra”. Por lo visto si que me tragó la tierra porque no tengo un recuerdo nítido de lo que pasó después pero me han dicho que estuve de servicio en servicio hasta que dieron con el sitio donde vivía el bicho.
Ingresada en el hospital por culpa de un bicho firmemente decidido a acabar conmigo, me ingresan desde el servicio de ginecología porque la semana anterior me habían operado ellos. Llevo cuatro días y la fiebre persiste pasa al médico por la habitación y manda que me bajen a su consulta. Allá que me llevan, la enfermera me ayuda a subirme al sitio ese tan cómodo que tienen los ginecólogos, es que voy toda cosida y me tienen que ayudar, nada, ya estoy colocada, pasa un rato, pasa un ginecólogo, buenos días y se asoma(yo hubiera preferido que no me hubiera dicho nada) pasa otro rato, pasa otro ginecólogo, también educado, buenos días y también se asoma (de verdad, es que nadie les ha dicho que no nos estamos cruzando por la calle?), le pregunta al otro ¿y esta? Es del jefe, le contesta el otro, mientras yo sigo colocada y harta de que todos los tíos que pasan me saluden y se asomen. Por fin llega “el jefe” me ve la cara de miedo y me dice, “no te preocupes que yo no te voy a hacer daño” me lee el pensamiento porque yo pienso que si llevo 20 puntos por fuera a saber los recosidos que llevaré dentro. Decido cerrar los ojos y transportarme lo más lejos posible, al buen rato de estar ahí hurgando oigo “pues no huele” abro los ojos y me veo a tres tíos olisqueándome el potorro, no me lo puedo creer, quiero desaparecer, y dice otro “no, no huele” seguro que a ellos les debió parecer cuatro o cinco segundos pero a mi me pareció una eternidad, y ya contesta el jefe ”pues eso es que la infección no es nuestra”. Por lo visto si que me tragó la tierra porque no tengo un recuerdo nítido de lo que pasó después pero me han dicho que estuve de servicio en servicio hasta que dieron con el sitio donde vivía el bicho.
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momentazos
lunes, 2 de agosto de 2010
Cascajo
Viernes por la tarde, la pakirrota se acuesta a la siesta y a la media hora más o menos me meto en la cama con ella.
Yo: ¿me das un beso? (véase que esto no es normal, que no soy de pedir)
PK: no, ¿Qué te pasa?
Yo: me duele todo ¿me das un beso?
PK: que no, quita ¿Qué más te duele?
Yo: no me puede doler nada más ¿me das un beso?
PK: que no, quita, qué calor. Pero si estás ardiendo
Me toma la temperatura y 38,7 me empastilla y en vez de bajar sigue subiendo.
Yo: ¿me das un beso? (véase que esto no es normal, que no soy de pedir)
PK: no, ¿Qué te pasa?
Yo: me duele todo ¿me das un beso?
PK: que no, quita ¿Qué más te duele?
Yo: no me puede doler nada más ¿me das un beso?
PK: que no, quita, qué calor. Pero si estás ardiendo
Me toma la temperatura y 38,7 me empastilla y en vez de bajar sigue subiendo.
Después de pasar la noche por encima de 38,5 y viendo que el paracetamol pasa de mi a la mañana siguiente me obliga a ir al hospital, me pone la vía una enfermera que estaba bien bonita y encima ni me enteré del pinchazo pero claro, tenía que ser tonta, le preguntó a la pakirrota si era mi madre, no le cruzó la cara porque me tenía que ayudar.
Bueno, pues parece que hay un bicho que me quiere matar pero sólo por las tardes y las noches porque por las mañanas me baja la temperatura hasta ser casi normal.
Ayer tarde durante un pico de 39,4 le digo a mi mujer, “si me muero te tienes que hacer novia de tal y tal” empieza a descojonarse y me responde ¿qué pasa? ¿Qué te gustan? Que no, que es porque te van a cuidar bien, pero esto es sólo si me muero que a lo mejor no.
Hoy he vuelto a ir al médico y para empezar mala suerte porque esta estaba en la puerta de al lado, la nueva doctora me ha subido la andanada de antibióticos y le ha dicho a la pakirrota porque a mi ni me ha mirado “agarrás a esta chica, te la llevás a casa ya y la metés en la cama” y si mañana sigo igual para el hospital pero estoy mucho mejor, en este momento sólo tengo 38,2 y con esta temperatura conozco o eso creo por lo que si hay algo raro en el post espero que nadie me lo recrimine.
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coexistencia
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